La arcilla: acogedora Madre Tierra

Cubrirse con arcilla como hacen la mayoría de “animalillos” del planeta cuando pueden es algo muy instintivo. Ellos, sabios…se desparasitan, se revuelcan, se refrescan, incluso se nutren comiéndola…

Captura de pantalla 2016-06-21 a la(s) 08.25.22La preciosa cita del Dr. Jürg Reinhard le da aún más sentido a entregarse a esta vivencia:

“A través de la arcilla, suministrada como proceso, el organismo vuelve a ser la vasija moldeable que acoge al alma y espíritu”

La arcilla es un remedio universal, ancestral y al alcance de todos; es curioso que a veces vayamos tan lejos a buscar remedios cuando los tenemos bajo nuestros pies. Esta tierra medicinal, rica en minerales y oligoelementos se forma de la descomposición de las rocas arcillosas, proveniente de la corrosión del viento y el agua, de este proceso surgen arcillas de diferentes colores, texturas y con diversas propiedades según el lugar donde se formaron.

Sus propiedades son principalmente desinflamatorias, antisépticas y con un gran poder regenerador de todo el organismo. De ahí que después de su aplicación se sienta ligereza, una sensación de haber “engrasado” las articulaciones y suavizado la piel. A nivel emocional como dice mi amigo Cote Framis (autor del libro El Poder curativo de la arcilla) un baño de arcilla aumenta la alegría…nos devuelve al ritmo de pausa y nos facilita la conexión con el cuerpo.

Diferentes arcillas, diferentes propiedades:

  • Arcilla roja: tiene un alto contenido en hierro, silicio, magnesio, calcio y potasio. Se utiliza en uso externo para los problemas de la piel.
  • Arcilla verde: tiene una alta concentración de cromo, níquel, selenio y cobre. Se utiliza en cataplasmas para traumatismos y contusiones por su efecto desinflamatorio.
  • Arcilla blanca: es una arcilla muy suave y fina, su composición es puro óxido de aluminio con cantidades mínimas de óxido de zinc. Es ideal para uso interno, también como dentífrico y para uso externo en pieles sensibles. Se puede incluso utilizar como talco en roces y llagas.

Aplicaciones y algunas ideas:

Me gusta compartir desde la propia experiencia, así que principalmente os indicaré lo que yo he comprobado en mí, con mis hijos, en la consulta, en los grupos de prácticas de Qi Gong, como también en la formación del “Viaje de la Mujer Cíclica“.

 

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Arcilla sobre el vientre. Fotos Maribel Castaño.

 

Uso externo:

Utiliza siempre para mezclar utensilios de vidrio, cerámica  o madera o la propia mano, nada de metal. Si puedes energetiza la arcilla media hora antes al sol, dejándola sobre un plato o bol expuesta a sus rayos y calor.

  • Picadas de mosquito, abeja o avispa: lo ideal es hacer una mezcla con la arcilla y la propia orina que lleva amoníaco que duplicará el efecto calmante al picor. Mis hijos han utilizado muchas veces este remedio, en caso de que te pique una abeja y no tener arcilla a mano, la propia tierra aunque no sea pura arcilla te servirá de emulgente para la mezcla.
  •  Fiebre: puedes aplicar una cataplasma gruesa de 1 cm en el bajo vientre (entre el ombligo y el pubis), debes aplicarla tibia para no crear un contraste muy grande de temperatura y poniendo una toalla encima dejas por 30 min.
  • Contusiones, dolores articulares: aplicar sobre la piel entre 30 min o una hora y dejar secar al sol.
  • Acné: mezclar una cucharada de la arcilla con tres gotas de aceite esencial de Ylang Ylang, Arbol del té o Laurel y un poquito de agua y aplicar directamente. Dejar reposar 20 min y retirar lavando la cara.
  • Mascarillas para la cara: puedes mezclar la arcilla con agua de manantial o de rosas y añadir aceite de jojoba o caléndula; si tienes la piel muy sensible utiliza arcilla blanca y sino la verde o la roja también te pueden ir bien. Dejar la mascarilla entre 15-20 min y retirar con agua abundante.

No reutilices la arcilla que ya has usado, mejor devuélvela a la Tierra.

 
Uso interno:

 

Para mi gusto  la arcilla blanca es la más digestiva para uso interno: se toma diluida, a proporción de una cucharadita por vaso de agua en ayunas. Se mezcla la noche anterior y se toma por la mañana a sorbitos. Equilibra el sistema nervioso y digestivo, concediendo de nuevo al intestino su flexibilidad y movilidad. Es también un gran remineralizante y desintoxicante en caso de haber tomado algún alimento en mal estado.  Se recomienda un uso moderado, una semana y descansar para repetir en 15 días. Observa tus reacciones depurativas y en caso de producirse estreñimiento deja de tomarla.

 

Acabo este artículo con una práctica energética taoísta a la que llamo: “El Yin de la Tierra en mi Útero”

La intención de la práctica es revalorizar los aspectos Yin de la energía, permitir que los aspectos Yin de la Tierra entren en tu cuerpo, aportándote las cualidades de lentitud, quietud, relajación y aceptación.  La palabra clave es integración.

Prepárate un emplaste de arcilla roja, si puede ser, con tu propia orina o una infusión de plantas medicinales (puede ser manzanilla o milenrama, por ejemplo).
Este emplasto lo colocas en la zona de tu útero, cubriéndolo con una toalla vieja.

Túmbate con la cabeza en dirección suroeste para reforzar a nivel del Feng Shui la dirección Tierra del Pa kua (rueda de las direcciones según la energética Taoista) durante al menos 30 minutos, tomándote este tiempo de descanso profundo en el Yin de la conexión con la Tierra en tu vientre. Tapate con una manta.

 

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Arcilla sobre el vientre. Fotos Maribel Castaño.

 

Espero que disfrutéis probando alguna de estas aplicaciones con la arcilla.

Bibliografía:

  • Medicinas del alma. Dr. Jürg Reinhard
  • El Poder curativo de la arcilla. Cote Framis

Texto: Xènia Ros www.taosilvestre.com

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